18 Noviembre 2021, 18:58
Actualizado 18 Noviembre 2021, 20:09

Cuatro años después de que los extremeños acudiesen a Madrid a clamar por un tren digno, el ferrocarril extremeño ha mejorado, pero no al ritmo ni con la intensidad prometida entonces.

 "Esto es una necesidad de cada día de miles de personas, que requiere atención diaria y y dar una solución lo antes posible. Un día antes soluciona el problema a miles de personas", explica Antonio García Salas, presidente de la Plataforma del Sudoeste Ibérico.

Del AVE al tren rápido

Está previsto que a principios de 2022 entre en servicio el tren rápido entre Plasencia y Badajoz, algo muy distinto a la línea de alta velocidad prometida desde hace años. De momento, lo que se inaugurará será una nueva plataforma de alta velocidad pero con una sola vía, sin electrificar, entrando y saliendo por las estaciones antiguas. La doble vía electrificada deberá esperar a 2023. Y aún para entonces, solo entre Badajoz y Plasencia. 

Entre Plasencia y Talayuela están licitados todos los tramos y construidos o en obras todos menos uno. Se estima que su puesta en marcha no estará en ningún caso hasta bien avanzado 2025. Y de la infraestructura entre Talayuela y Toledo para conectar con Madrid, lo más esperado en Extremadura, nada se sabe. El proyecto se encuentra en fase de estudio, por lo que ni siquiera se conoce cuál será su trazado definitivo. 

"Hace falta un grupo técnico que se encargue realmente de gestar proyecto

"Hace falta un grupo técnico que se encargue realmente de gestar proyecto y asesorar a los políticos para saber realmente el tipo de ferrocarril que queremos", reflexiona Ángel Caballero, presidente de la Asociación Extremeña de Amigos del Ferrocarril.

Sin traviesas de madera

Pero la línea de alta velocidad no es la única relevante para la región. La que une el oeste y el este de Extremadura, desde Badajoz a Ciudad Real, ha recibido un importante impulso con la construcción de varios tramos entre Castuera y la capital ciudadrealeña. Pero aún queda por construir el más largo de ellos y la electrificación de la línea está en el aire.

También ha mejorado la línea Mérida-Sevilla, en especial en los tramos más al sur de Badajoz, donde se han sustituido por fin traviesas de madera que convertían la línea en un auténtico suplicio para pasajeros y mercancías.

Y mientras, el Pacto por el Ferrocarril se debilita y con él, el consenso político. Los últimos en salir, ayer mismo, Ciudadanos, que confirmó su salida para "no ser cómplices del abandono de las inversiones en la región". Para los agentes sociales, en cambio, sigue estando vivo. La secretaria general de UGT, Patro Sánchez, explica que "tenemos retos importantes como el corredor atlántico y lo estamos trabajando en ese Pacto"; "Es la única forma de llevar un tren digno a Extremadura", coincide la líder de CCOO, Encarna Chacón. Una idea en la que coinciden el presidente de la Confederación Regional de Empresarios de Extremadura, Javier Peinado.
 
La primera licitación para la alta velocidad en Extremadura se produjo en 2007. Todos los expertos consultados aseguran que la conexión por alta velocidad entre Extremadura y Madrid no será una realidad (si finalmente lo es) antes de 2030. 

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